Desde el Directorio adoptamos un modelo de sistema de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, enfocado en riesgos, por medio de la valoración pormenorizada de elementos y características propias del sistema financiero de nuestro país.
Para el desarrollo del sistema tomamos en cuenta las particularidades del mercado, el perfil de sus usuarios, los tipos de productos y servicios tradicionales que tienen mayor vigencia, como también los considerados nuevos y aquellos que están adquiriendo más protagonismo en el mercado.
También hemos tomado en cuenta las situaciones, las variables, experiencias, negocios, y el resumen de conclusiones de nuestros funcionarios de las distintas áreas, sobre todo de aquellos involucrados más íntimamente con las funciones "Anti lavado", a fin de crear un sistema preventivo a medida de las necesidades.
Desarrollamos e implementamos políticas, procedimientos y otros instrumentos normativos internos a fin de poder identificar los riesgos asociados a la gestión de prevención de lavado; a los que podamos vernos expuestos en el marco de sus actividades comerciales, preservando así sus intereses.
Posicionamos al Sistema de Prevención Anti lavado de manera transversal a la estructura organizativa de nuestra entidad; está distribuido de acuerdo a los niveles jerárquicos de la entidad, formando parte de ella: El Directorio, Comité Anti lavado, Oficial de Cumplimiento, Encargados de Cumplimiento (Gerentes de Sucursales), y todos los demás funcionarios vinculados, a fin de lograr la máxima eficacia con el concurso de las dependencias involucradas en el Programa de Prevención y el trabajo interrelacionado de las mismas.
Con este Sistema establecemos las fuentes específicas para identificar los riesgos que administramos como entidad, a los efectos de dar eficacia a la implementación de nuestra Política Institucional de Prevención Lavado de Dinero y Financiación al Terrorismo. Para el efecto, tomamos como fundamento las circunstancias particulares de nuestra entidad, determinadas por el contexto del sistema financiero, nuestra estructura organizacional, las características propias de nuestros clientes y el tipo de productos que ofrecemos en el mercado.